jueves, julio 13, 2006

La Ternura

Esto de la semana de furia como que se me está quitando. Gracias a un muy buen consejo, estoy dejando atrás esa nubecilla gris que aguaba mis días (y lo reproduzco: ¿Crees que mereces sufrir por el trance que estás pasando? ¿Crees que un tipo como tu jefe amerita hacerte sufrir? ¿Crees que amerita llorar y moquear por un trabajo que sabes no es tu sueño? La respuesta es tuya.) y que no me dejaba ver las cosas en su real dimensión. Ya, sí, lo reconozco, tiendo mucho a 'sufrírmelas' y con muy poco. My friggin' drama life, so what.

En fin, el motivo de este posteo va cargado de otros aires. Probablemente no los más 'populares' para reventar con comments, pero para sacarme una muy buena historia que llevo aquí dentro. Sucede que La Tecnología al Servicio del Hombre, si bien fue bastante vapuleada por mí con esto de LO QUE NO SE DEBE HACER, viene a redimirse con una hermosa y chistosa anécdota de un abuelo, su hija y su nieta.

Pepinillo (para quienes no lo conocen, el fox terrier que le regalé a Isadora a principios de año) falleció hace muy poco. Venía malito de origen, el pobre, y Rodrigo (su 'tutor') me contó por teléfono que, nuevamente, no sabía cómo contarle a la enana de la pérdida. Yo creo que va a haber un tema aquí, con esto de las explicaciones padre-hija sobre el Más Allá -parece que nuestro 'amigo' has an issue-, pero esa es harina de otro costal. El tema es que se me ocurrió contarle sesgadamente a Isa que Pepi, efectivamente, no estaba entre nosotros, pero utilizando el recurso de la fantasía; el animal había ganado un concurso de televisión cantando reggaeton y su premio: Dos Pasajes Al Caribe, all included.

Isa reía y reía, sobretodo con mis imitaciones de Pepi ladrando y moviendo reggaetonezcamente su colita. Nos sumergimos en un mar -valga la analogía- de fantaseos, con el can tomando piña colada a las orillas de una paradisíaca playa, con una corona de flores exóticas en vez de su habitual correa de cuero... jajajajaja, fue muy entretenido, y a Isa, que es poco grupienta, le brillaban los ojitos inquiriendo más detalles.

Paralelo a esta historia, mi papá, que ya roza los 75 años (un abuelito exquisito), tiene un juego y canal de comunicación con Isadora que ya lo querrían los grandes líderes mundiales. Se suman a nuestra historia la Gatita Claudia y el Perro Ruperto, dos peluches verdaderamente deformes (no sé si recuerdan a The Cat y The Dog, que venían en la Cajita Feliz del McD) que son el objeto de culto y diversión en el camino al jardín, y que los rodea en una burbuja donde sólo ellos pueden entrar, con sus propios códigos y juegos. La Gatita Claudia parte el día 'langüeteando' a mi papá por toda la cara, mientras Ruper se sube a su hombro derecho para olisquearlo a antojo. De verdad, ese cuarteto es indisoluble.

Y ayer, mi papá me llama consternadísimo a la pega, contándome que ¡LA GATITA CLAUDIA SE PERDIÓ! No podía encontrarla en el auto, había llamado ya dos veces al jardín por si estaba en la calle, sufriendo, con frío, que qué va a decir la Isadora, que cómo le voy a contar que no está (sic). En fin: la palabra era DRAMA MAYOR. Me hizo hasta llamar a McD para conseguir un juguete similar, a ese nivel.

Pensando en cómo contarle a la pérdiga esta nueva pérdida, me acordé del Pepinillo y, mientras buscábamos una solución y desviaba la atención a otro tema, confeccioné la siguiente postal con el siguiente Photoshopeo Profesional:


Isadora recibió un sobre sellado, con su nombre y una huella canina. No cabía de felicidad, corría para todos lados mostrándole a quien quisiera ver, que su Perro le había mandado correspondencia desde El Caribe. Mi papá se alivió un poco; el tema había sido soslayado momentáneamente. Mañana (hoy) prepararíamos la real estrategia.

Y sucede que hoy apareció la minina!!! Así que el viejujo, ahora en regresión a los cuatro años de su nieta, me llama a la pega contándome cuán feliz es, que después de la 50ma. operación rastrillo al auto había encontrado el peluchito.

Y el Photoshop ataca nuevamente. La Tecnología al Servicio del Hombre pudo lograr que una nieta riera feliz por la ventura de su perrito fallecido, y que un abuelo haya llorado, de la risa también, al encontrar el siguiente titular en su puesto, aprontándose para almorzar:



Número Uno

10 comentarios:

Número 1, Número 2 y Número 3 (artista invitada) dijo...

La Tecnología al Servicio del Hombre me impide subir las fotos, obviamente el motor de este texto... se ruega a nuestra audiencia tener paciencia, mañana en la mañana podrán ver gráficamente what the hell do i mean.

Greetings

Taco dijo...

Jajajajajaja, qué divertido. Entendí todo lo que escribiste. Lo entendí, porque sé de tu viejo con esos diálogos, sé de Isa con lo fantasiosa que es y sé de ti, con el mundo en la cabeza, el corazón y en vuestro espíritu que pocos saben que existe, menos lo conocen y uno que tiene suerte puede ir, entrar, comerse una manzana a pata pelada y quedarse un ratito largo.

Más detalles pronto, donde tu sabes.

Número 1, Número 2 y Número 3 (artista invitada) dijo...

JAJAJAJAJA...Notable foto de pepinillo...qué divertido.

La cagó. Ahora todos pueden postear qué mulas les decían sus padres para ocultar las muertes de sus mascotas cuando eran chicos, aunque creo que nadie va a ser tan original como tú.

El epi por ejemplo mandó a una granja a todos los conejos que me atropelló...y cuando yo chillaba para irlos a buscar me decía !!!es que en la granja son re felices!!! Mula. Mula. Mula.

Así me gusta leerla,divertida y alegre.

Mil besos

Angela

F R O G N U M dijo...

A MI NUNCA ME METIAN MULAS CON MIS MASCOTAS MUERTAS ... ES MÁS, LAS TENÍA QUE OFICIAR DE SEPULTURERO, HECHO QUE ME ENCANTABA ... JE JE JE. RECUERDO HABER ENTERRADO DESDE PECES (DE POSA), CONEJOS, PERROS, GALLINAS Y POR SUPUESTO, GATOS. ; )

SUERTE

bufonazo dijo...

Natu, tocaste fibras que yo pensaba extirpadas, que tierna la historia, es en menor medida "la Vida esa bella" cuando el padre le hace creer al hijo que está todo bien para que no sufra...

Que grande es el cariño que puieden tener los padres hacia sus hijos... desde cierta parte de mi te envidio...jajaja

besitos y buen fin de semana...

Número 1, Número 2 y Número 3 (artista invitada) dijo...

Quizá allí nació la vocación de Alexis que ahora lo tiene estudiando PERITO FORENSE!!!!!

ANGELA

Anónimo dijo...

Tanto le alegamos a mi viejo que queríamos animales, que por fin accedió cuando nos mudamos a una casa en La Reina.

El tema es que no hallaron nada mejor que comprarnos dos animales que caben perfectamente en el perfil de un jubilado: un canario y una tortuga. O sea, ubicatex. Y lo peor es que tanta era nuestra desesperación, que los adoramos desde un ppio. El problema fue cuando la tortuga no apareció por un buen tiempo después de su hibernación.

Pero la encontramos! Mis papás la habían llevado al veterinario, y él le había echado un spray que la había achicado y la había puesto más amarilla. UFF!!!!

Nati

Anónimo dijo...

A leer toda la producción que hiciste (o hicieron sumando al abuelo y su frenética búsqueda) para subsanar un posible mar de lágrimas me siento como un verdadero canalla.

Una vez Walter Jr, alrededor de los 3 años, tuvo un gato pequeño. A esa edad los niños no tienen mucha conciencia de cómo tratar a los animales, así que inevitablmente sucedió: el gato rasguñó la cara de Walter.

Yo indignado y sin preocuparme de su pobre siquis pesqué al gato, lo metí a la maletera del auto y lo abandoné como a 10 cuadras de su casa. Al leerte pienso porqué no se me ocurrió algo mucho más lúdico, en vez de enfrentarlo a la cruda realidad.

cHiKo vALdEr, Kanalla de Turno

PD: para otra vez pediré consejos a esta misma dirección.

Número 1, Número 2 y Número 3 (artista invitada) dijo...

Chiko Valder:

No puedo dejar de manifestar mi indignación, si bien he dicho varias veces que sólo amo a mi gato, siendo el resto de los felinos simples criaturas que pululan por todas partes sin mayor relevancia,debo reconocer que los últimos avatares sufridos con musso "leáse musso al borde la muerte" despertaron en mí un cariño generalizado por todo caudrúpedo maullador...y no puedo creer que usted ahaya dejado a esa pobre bolita de pelos en la interperie servido para que quedara a la suerte de cualquier perro hambriento o auto a màxima velocidad.

Un verguenza. Viniendo del vicepresidente de la fallida campaña cachonda pro musso.

Se le perdona sólo por la fidelidad demostrada a este blog.

Angela.

Blondiepower dijo...

Cuando era pequeña tenia una tortuguita de esas de agua y una ves al ida habia que sacarla al tomar sol...pero tambien habia que entrarla en la noche. No lo hice...y murio achicarrada por consecutivos dias al sol despues de que se le habia evaporado el agua. No me podian engañar... yo la habia matado!